Luis Enrique lleva al PSG a Budapest tras resistir al Bayern en Múnich
El PSG de Luis Enrique empató 1-1 en el Allianz Arena, hizo valer el 5-4 de la ida y se clasificó para la final de la Champions 2026. Dembélé adelantó a los parisinos y Kane puso emoción en el descuento.
LUIS ENRIQUECHAMPIONS LEAGUEPOST-PARTIDO
Redacción
5/6/20262 min read


El conjunto parisino empató 1-1 ante el Bayern en el Allianz Arena y selló su pase a la final de la Champions League 2026 gracias al 6-5 global. Dembélé volvió a aparecer en una noche de resistencia, tensión y reivindicación para Luis Enrique.
El PSG ya está en Budapest. Y lo está porque este equipo, además de talento, empieza a tener algo imprescindible para conquistar Europa: carácter competitivo. El conjunto de Luis Enrique empató 1-1 frente al Bayern en el Allianz Arena y defendió con sufrimiento el espectacular 5-4 conseguido en la ida para alcanzar una nueva final de Champions League.
El partido arrancó exactamente como muchos imaginaban: a toda velocidad y sin especulación alguna. Apenas habían pasado tres minutos cuando Kvaratskhelia volvió a demostrar que está entre los jugadores más decisivos del continente. El georgiano rompió líneas con una pared y asistió a Dembélé, que definió con potencia para silenciar momentáneamente Múnich y poner la eliminatoria muy cuesta arriba para el Bayern.
A partir de ahí comenzó el asedio alemán. El equipo de Kompany jugó con intensidad, acumuló llegadas y encontró espacios por bandas con Olise y Luis Díaz, especialmente activos durante toda la noche. Musiala tuvo varias ocasiones claras y Kane peleó absolutamente todo, pero entre Safonov, Marquinhos y un PSG extremadamente solidario, los parisinos lograron sobrevivir.
La segunda parte fue un ejercicio de resistencia del conjunto francés. Doué y Kvaratskhelia amenazaban constantemente a la contra, mientras Neuer evitaba que el partido quedara sentenciado antes de tiempo. El Bayern empujó hasta el final y encontró el empate en el minuto 94 gracias a Kane, que definió con calidad tras una asistencia de Davies. El Allianz creyó durante unos segundos en el milagro, pero el PSG supo cerrar el último ataque y asegurar un pase merecido.
Ahora espera el Arsenal en la final. Un rival duro por plantilla y ritmo competitivo, pero que para muchos no ha dejado una sensación futbolística tan convincente como otros equipos del torneo. El conjunto londinense ha sabido competir, sí, aunque también ha llegado envuelto en polémicas arbitrales y eliminatorias mucho menos exigentes que las del PSG. Por eso, en gran parte del panorama europeo existe la sensación de que los parisinos llegan más curtidos, más preparados y con más fútbol detrás.
Y en medio de todo aparece Luis Enrique, seguramente el gran protagonista silencioso de esta Champions. Mientras algunos en España se apresuraron durante años a cuestionarle y prácticamente empujarle fuera de la Selección, el técnico asturiano ha seguido trabajando hasta construir un PSG reconocible, valiente y con personalidad. Ojalá sea él quien termine levantando la Champions en Budapest, porque pocos entrenadores representan mejor la idea de competir sin miedo y apostar por el fútbol ofensivo incluso en los escenarios más hostiles.
