Paco Jémez se abre en Kóppola: fútbol, humildad y una visión sin filtros desde la Premier

Paco Jémez analiza su rol en el West Ham United, la evolución del fútbol moderno y su experiencia internacional en una entrevista cercana y muy reveladora en Kóppola.

PREMIER LEAGUEPRENSA DEPORTIVA

Guanquer

4/29/20262 min read

La entrevista de Kóppola a Paco Jémez dejó algo más que una simple charla futbolera: fue una radiografía bastante honesta de cómo piensa y vive el fútbol un técnico que nunca ha sido de medias tintas. Desde su actual etapa en el West Ham United, el técnico español habló sin filtros sobre su rol, su evolución y el rumbo que está tomando el fútbol moderno.

Uno de los puntos más interesantes fue cómo explicó el cambio de ser primer entrenador a asistente. Lejos de verlo como un paso atrás, Jémez lo plantea como una oportunidad para crecer. “Cuando eres primer entrenador decides; cuando eres asistente, propones”, vino a resumir. Su función ahora pasa por convencer, argumentar y empujar ideas para que el técnico principal tome la decisión final. Una perspectiva poco habitual en alguien con su recorrido, pero que refleja una mentalidad abierta y poco egoísta dentro de un entorno donde el ego suele pesar demasiado.

En lo deportivo, el técnico quiso quitar hierro a su impacto en la mejoría del equipo. Pese a que los números del West Ham desde su llegada son claramente positivos, insistió en que el mérito es de los jugadores. Una declaración que no solo suena a humildad, sino también a una forma de entender el fútbol en la que el vestuario está por encima de cualquier nombre propio en el banquillo.

Otro de los temas clave fue la diferencia entre ligas. Jémez dejó claro que el fútbol actual, especialmente en Inglaterra, ha evolucionado hacia un modelo donde el físico manda. Ritmo alto, intensidad constante y jugadores cada vez más completos. No es solo correr más, es sostener ese nivel durante todo el partido y durante toda la temporada. Una exigencia que, según él, está marcando el camino del fútbol global.

Además, su recorrido internacional volvió a aparecer como uno de sus grandes valores. Desde su experiencia en Irán hasta otras aventuras fuera de España, defendió que salir del entorno conocido enriquece al entrenador. Adaptarse a nuevas culturas, a otras formas de vivir el fútbol y a contextos completamente distintos no solo suma, sino que te obliga a evolucionar. Y en su caso, esa evolución es evidente tanto en discurso como en mentalidad.

Fiel a su estilo, también dejó una reflexión muy clara sobre su idea de juego. Jémez sigue apostando por un fútbol valiente, donde el riesgo forma parte del proceso. Para él, si un jugador se equivoca intentando hacer lo que el entrenador le pide, la responsabilidad es del entrenador. Un mensaje potente que rompe con la tendencia habitual de señalar al futbolista cuando algo falla.

La entrevista, en definitiva, fue una mezcla de experiencia, sinceridad y fútbol sin adornos. Un Jémez reconocible, pero al mismo tiempo más maduro, más reflexivo y con una visión más amplia del juego.

Y como cierre, inevitable una reflexión que va más allá de sus palabras. La facilidad con la que se gestó esta entrevista contrasta de forma brutal con la realidad española. Mientras en Inglaterra todo fluye con naturalidad —contacto directo, respuesta rápida y predisposición total—, en España el acceso a protagonistas del fútbol, incluso en niveles mucho más bajos, sigue siendo un proceso lento, lleno de filtros y, muchas veces, innecesariamente complicado. Un detalle que, sin ser el foco, dice mucho del contexto que rodea al fútbol en cada país.